Concurso – UNM

 
CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS COMPLEJO CULTURAL UNIVERSIDAD NACIONAL DE MORENO

 

El Campus de la Universidad Nacional de Moreno es un conjunto de gran significación histórica, que aglutina edificios de relevancia para la memoria urbana y arquitectónica de la ciudad, dispuestos en torno a patios que organizan sus funciones internas y que se relacionan con espacios verdes de calidad y diversidad. La decisión de proyectar un Complejo Cultural para la Universidad representa una oportunidad única y valiosa tanto para las actividades que complementan la Universidad como para la comunidad de Moreno.

 

El complejo cultural, El Campus universitario y su entorno.
La ubicación estratégica del futuro Complejo Cultural, respecto al edificio central existente, (con sus anexos y patios) pone de manifiesto la intención de generar un ámbito cultural que sea capaz de potenciar la interrelación entre los habitantes de la universidad y la comunidad en general presentando la capacidad de albergar eventos y producciones propias, como así también desde y para la comunidad.
Desde este punto de vista entendemos que el proyecto debe dar respuesta a todas las escalas en las que se aborda el problema incentivando y potenciando los distintos espacios que componen el Campus. Se propone desde la mirada urbana, un Complejo cultural interconectado con los distintos edificios de la universidad por espacios exteriores cualificados y definidos. Al mismo tiempo, el proyecto vincula el Complejo Cultural con el “Parque Buján Moreno”, definiendo esta operación como una pieza urbana capaz de articular los diferentes programas y sus diversas actividades.

 

Lineamientos propositivos
El Complejo Cultural está pensado como un sistema generado por volúmenes independientes, que se articulan mediante espacios que los califican y vinculan en diferentes niveles y escalas: -Vacíos intersticiales (patios) –Explanadas –Expansiones -Parques

 

Los programas. Accesos. Las explanadas. Los Parques. Las conexiones.
Etapabilidad. Versatilidad.
El programa del complejo, resuelto en volúmenes independientes, potencia la interrelación de todos los espacios públicos de cada programa en una planta de accesos, explanadas y parques, con la intención de explotar al máximo las conexiones con el campus universitario y la comunidad. Desde este nivel de accesos se vivencian todas las actividades culturales que vinculan a estudiantes y visitantes del complejo facilitando el intercambio sin perder la independencia de usos según se requiera.
Los programas que se ubican en este nivel y que se entiende como un paquete programático son: Hall general del complejo y exposiciones; explanada cultural y proyecciones; bar y librería; accesos a aula magna, biblioteca y estudios de radio y tv.
La galería auspicia de semicubierto y conector de todos los programas independientes del complejo permitiendo el acceso a cualquiera de ellos sin necesidad de comunicación directa o de paso interno.
Desde la explanada cultural se comparten las actividades, pudiendo vincular física y visualmente las exposiciones del hall general, el bar, el foyer del aula magna, el sector de semicubierto y explanada de lectura y hall de la biblioteca, y los estudios de radio con vista directa a la misma y el parque de las esculturas.

 

La estructura arquitectónica.
Los elementos que componen la estructura de un proyecto son quienes definen el espacio arquitectónico. Es por ello que la estructura de esta propuesta no cumple sólo con llevar las cargas del edificio hasta el suelo resistente, sino que además es quien define e interrelaciona todas las situaciones espaciales que se suceden en el edificio propuesto.
La lógica estructural propende a ser expresiva desde donde se la aborde (interior – exterior), definiendo un todo capaz de dar respuesta a cada uno los programas en concordancia con la atmósfera espacial buscada.

 

Materialidad. Técnica
El proyecto propone una construcción tradicional de estructura de hormigón armado (losas nervuradas y columnas), con cerramientos verticales de ladrillo armado. Estos cerramientos presentan tres modos de trabas las cuales definen una piel formada por distintas tramas: ciega, media y abierta. La piel está pensada para cumplir una doble función; por un lado (a modo de diafragma) es capaz de tamizar la relación interior-exterior en base a la necesidad de mayor o menor apertura, potenciando la relación con la luz natural, mientras que por otro regula las visuales hacia el exterior de acuerdo a las necesidades programáticas.
La simplicidad de la propuesta permite desarrollar un sistema constructivo sencillo, eficiente, veloz, económico y de valor arquitectónico.